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miércoles, 26 de noviembre de 2014

"Mi suicidio"


He dejado atrás la luna,
me he dejado llevar por la marea de
aullidos que vomita la noche.

Estoy desnuda,
sin aliento,
con el cuerpo lleno de cicatrices.

Beso la tierra 
y me enredo con la fina hierba que crece
en las raíces de un viejo árbol que ya murió.

Masturbo el éxtasis con el sudor de mi espalda.

Sé que soy hueso,
que aquí la piel no entiende de razas.
Mi cara es la sombra de la calavera
que hay detrás de mí.

La oscuridad no baja la guardia.

Atravieso el bosque con la planta 
de los pies rasgada.
Abro un camino de sangre entre la libertad
y el destino.

Intento volar,
pero recuerdo que estoy dormida.
Los sueños me han cortado las venas,
de mis muñecas se asoma una flor.

Necesito llegar al corazón,
estoy mutando las piernas.
Avanzan las sombras,
me he vuelto presa.

Sé que no puedo regresar.

La luna no me guarda rencor,
le ruego este último aliento.

Y me descuartiza la noche.

A dos centímetros de la luz del sol.
No hay voz.


Silencio.

jueves, 6 de noviembre de 2014

"Madrid"


Bastaba con perderse,
dejarse caer por las alcantarillas
y ver el cuarto oscuro que nos esconde Madrid.
Buscar la cara oculta de la luna,
firmar la ira en un billete de cinco euros.

A la orilla de Gran Vía
vuelan los pasos que hemos dado.
Se apaga Callao silenciosamente,
mientras Sol sigue de fiesta.

Me gustaría invitarte a recorrer
la anatomía del Barrio de las Letras.
Así comprenderías la cantidad de parásitos
que alimenta la noche.

Me gustaría bohemizar contigo La Latina,
llorar Sabina,
fumar maría en Lavapiés todos los días.
Y correr detrás del autobús en Atocha Renfe.
Huir a casa,
mañana probaremos suerte.

Buscar en el Retiro algo que no sea muerte.
Jugar a las cartas con el sol,
sentir la hierba estremecerse. 

Y me destierro a Chueca por costumbre.
Con cimientos más sólidos que la esperanza,
no puede haber amor donde sólo hubo caza.
Abrir armarios para dejar volar una condición,
que triste ser libre entre cuatro paredes.

Aquí es donde termina y empieza toda función,
Madrid es una carretera que no tiene salida.

Un epicentro con la memoria herida,
la historia ennegrecida.

Y el arte mendigando poesía.


@Icarpena





sábado, 1 de noviembre de 2014

"Historia"

Entre tú y yo,
hay un pacto sin salida.
Yo te doy mi alma
si tú aceptas mis heridas.


Por eso entrégate,
vamos a odiarnos sin medidas.
En el juego de tu cama,
quiero apostar mi vida.


Sólo tenía raíces
que se ahogaban bajo tierra.
Un eco del pasado,
declarándome la guerra.


Pero estás tú,
con la batalla en la almohada.
Preso de mis sueños,
tengo miedo de no dar la talla.


Con tu desnudez,
puedo crear un imperio.
Por encima de Velázquez,
en tu pecho visito el mejor museo.


Con tu calidez,
no existe el invierno.
Abrazado al frío enero,
no temo a tu lado,

no tengo miedo.

Ni al desierto del olvido,
ni a la cárcel de tu memoria.


Sabes que entre sábanas,
tú y yo hacemos historia.



@Icarpena

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